Eduardo Carranza, nuestro especialista en cuestiones del amor, sufrió un desengaño amoroso hace poco. Una rubia de San Isidro le rompió el corazón ("por vigésimo sexta vez", nos aseguró, aunque no sabemos si se refirió a sus desilusiones amorosas en general o en particular siempre con esta misma señorita). Luego de variadas amenazas de nuestro señorísimo Director (los dioses lo tengan en la gloria) Carranza se dispuso a contestar algunas de las numerosísimas consultas de nuestros torturados lectores (los dioses los tengan en la gloria). Aquí vamos, pues, con las lacrimógenas historias de hoy (los dioses, bla bla, etc.):
"La chica que atiende en la heladería me manda mensajes de amor metidos dentro de los helados. No sé si quiere algo conmigo o es una táctica para servirme menor cantidad, porque las misivas amorosas ocupan casi tres cuartos de cucurucho"
(Alberto Artigas, algún lugar caluroso, Dock Sud)
Carranza dice... a mí me hacía lo mismo una fémina de una heladería de Olivos, y otra de una heladería de Floresta, y ahora que recuerdo, otra de una heladería de Barracas, así que ni se moleste en creerle, son todas iguales las heladeras (me refiero a las minas que venden helados, no al noble electrodoméstico, los dioses lo tengan en la gloria)
"Si un albañil levanta una pared en 6 horas, ¿cuánto tardarán 3 albañiles, pero mientras miran a una pelirroja que se está cambiando en el edificio de enfrente?"
(Marcos Hernández, 4to. grado, colegio San Perro Labrador, Miramar)
Carranza dice... esos 3 albañiles quedarán cesantes por no haber trabajado por dedicarse exclusivamente a mirar a la mujer. La lección es: alejarse de las pelirrojas, bah, y de las rubias y de las morochas, y de todas (los dioses las tengan en la gloria)
"Mi novio me dejó 8 veces esta semana, pero siempre vuelve el muy pesado. ¿No hay posibilidad de que ni se moleste en regresar? Además, los impuestos están carísimos y el precio de los lácteos están por las nubes, así no se puede, realmente no se puede"
(Amelia Sorbet, Ayacucho 74216576, Don Torcuato pero, según algunos mapas, Ezeiza)
Carranza dice... la culpa es suya por no asumir una postura de desobediencia civil. ¿Acaso no leyó a Thoreau? (los dioses lo tengan en la gloria)
"Oh, sus ojos, sus subyugantes ojos. Ah, su respingado y delicado apéndice nasal. Ih, etc. etc. Pero decidió marcharse, como quien no quiere la cosa. Bah, tal vez no quería la cosa, por eso se fue. Y aquí estoy, a la deriva, metafóricamente claro, pues no estoy embarcado ni nada de eso. Ah, si ni siquiera la luz quiere mi noche triste alumbrar, Carranza. ¿Cómo me mato?"
(Cástulo Echerbardirrenchagüeazuldis, C.P. 1546)
Carranza dice... con eficiencia, si es posible, nada peor que el suicida que fracasa
"Estoy perdidamente enamorada de Rne. Pero él es medio misógino, ¿no?"
(admiradora más o menos secreta)
Carranza dice... sí, es medio misógino. Bah, depende la mitad que le mire, claro (los dioses lo tengan en la gloria)
Sigan escribiendo, desdichados, ahí donde siempre nos escriben. Que no decaiga, eh.
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lunes, 28 de septiembre de 2009
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