LA FRASE DEL PERIODO DE TIEMPO QUE VA DESDE SU PUBLICACION HASTA SU REEMPLAZO POR OTRA

"Sin la facultad de olvidar, nuestro pasado tendría un peso tal sobre nuestro presente, que no soportaríamos abordar un solo instante más, y mucho menos entrar en él. La vida sola le resulta soportable a los caracteres triviales, a aquellos que, precisamente, no recuerdan."
(E.M. Cioran)

miércoles, 21 de diciembre de 2011

EL RINCÓN VITRIÓLICO




UN EJEMPLO A SEGUIR

Si realmente fue un suicidio, este joven es un verdadero ejemplo a seguir. ¡Vamos, oficialistas queridos, emulen, emulen a este pobre martir! Y, ustedes, estimados opositores, no se queden atrás, sigan este gallardo ejemplo. Adelante, clase política: MÁTENSE.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

LA COMPUTADORA NO MUERDE, Y LA LICENCIADA SE LO MUESTRA

por la lic. Falazz









Lectores:
Es de conocimiento público que muchos usuarios de Personal Computers temen a que sus operaciones sean espíadas por otras personas, porque ustedes bien saben que las paredes no solo oyen, sino que también ven, como dice mi abuelita. Hoy les traigo, pues, un útil consejito para evitar que lo que pase en el monitor no trascienda los límites de lo privado, siempre manteniendo la gracia, la elegancia, y el garbo.

¡Hasta la próxima!

Lic. Enriqueta Falazz

martes, 13 de diciembre de 2011

IMPERDONABLE OMISIÓN

A veces, las publicaciones cometemos errores, algunos insalvables. Esperamos que en este caso, no sea ya tarde para enmendar un error de nuestra autoría, una terrible omisión, una falta de cortesía, en realidad. Nos hemos dado cuenta de que no saludamos a los lectores ni les deseamos un feliz año cuando comenzó 2003. Tal vez sea esa la razón por la cual una gran mayoría de los lectores dimitieron y pasaron a leer otras publicaciones, llegando algunos inclusive al extremo de abandonar cualquier tipo de lectura (algunos, en un edípico impulso, directamente se arrancaron los ojos).
Les pedimos mil perdones, o dos mil, o cuantos ustedes necesiten. Llego el momento de la redención, y de desearles...





¡FELIZ 2003!








lunes, 12 de diciembre de 2011

GRIS, ROJO Y NEGRO

Otro texto del volúmen perpetuamente inédito de Rne. Juzguenlo, total, no serán juzgados.

GRIS, ROJO Y NEGRO

El sol brillaba como una moneda oxidada y apenas llegaba a filtrarse en el interior a través de la única ventana del lugar, allá en las alturas. Si bien Ernesto no alcanzaba a percibir bien las esquinas del elevado techo, podía de todos modos adivinar las telarañas repletas de huevos y cadáveres de insectos descuartizados que en vano habían tratado de escapar. El sonido de un avión en pleno vuelo se sentía cada vez más próximo. Ernesto escuchó atentamente cómo el estruendo se acercaba de forma inexorable. Una vez que calculó que debía estar pasando por encima de él, levantó la vista al cielo aunque no lo pudiera ver y se puso a dibujar con el dedo la silueta del mapa de Italia en el piso polvoriento. En algunas ocasiones, el olor a nafta de avión proveniente del aeroparque se sentía en el aire cuando el viento soplaba del sur. Si bien a Ernesto le parecía un poco desagradable y le hacía doler la cabeza, significaba para él una especie de postal de la vida, la que se desarrollaba en el exterior, siempre lejos. Reclinó la cabeza y la apoyó contra la pared. Las irregularidades de la superficie, hijas de una construcción rústica y erosionada por el tiempo, se le clavaban en el parietal, pero él estaba tan cansado que no le importó. Miró a Gutiérrez, que estaba apoyado en la pared opuesta.

Las grietas en la cara de su compañero eran tan ostensibles que ni siquiera la pobrísima iluminación podía ocultarlas. Las mismas nacían de sus pómulos rocosos, de elevación caprichosa, y convergían alrededor de sus ojos. Su mirada, otrora torva, inquisitiva y salvaje se había extinguido con los años. No obstante, mantenía cierta rudeza, cierto carácter áspero, pero había tomado un matiz extrañamente paternal y piadoso. Gutiérrez tosió secamente y escupió en el piso. Se limpió la boca con la manga de su uniforme gris y suspiró, pero hasta donde pudo porque el agitadísimo ritmo de su respiración no le dejaba exhalar un suspiro como correspondía. Sus jadeos asmáticos eran silenciados por el omnipresente sonido latoso de las aspas del sistema de ventilación, tan ruidosas como ineficaces. Ernesto podía sin embargo advertir los sibilantes jadeos de su compañero a pesar del ruido. Los adivinaba cuando veía cómo la corpulenta silueta venida a menos de Gutiérrez se inflaba y se desinflaba como un globo maltrecho que no podía contener el aire demasiado tiempo. Casi mimetizado con el gris de la pared, y notoriamente agotado, Gutiérrez se secaba el sudor pasándose la mano por la amplia frente huesuda de su cara, desencajada como la de un pez boqueando en vano sobre las tablas hediondas de un muelle. Ernesto pensó en su familia, que seguramente debía de estar esperándolo en ese mundo lejano, que se pronunciaba de manera demasiado sutil por la elevada ventana. Gutiérrez se puso de pie y empezó a caminar lentamente en círculos con las manos en el bolsillo del uniforme. Ernesto sacó un cigarrillo y se lo puso a fumar mientras recordaba la rueda de presos del cuadro de Van Gogh, tan desesperanzadora como hermosa. Al oler el penetrante aroma del tabaco, Gutiérrez interrumpió la caminata y le pidió una pitada.

–Usted está loco, Gutiérrez, está jadeando como parturienta con contracciones y quiere fumar. –dijo Ernesto sin levantar la vista del piso mientras volvía a dibujar la silueta de Italia.
–Mirá, pibe, ¿ves estas marcas? Yo ya soporto cualquier cosa –dijo Gutiérrez con aliento entrecortado.

A Ernesto le molestaba que su compañero empezara con la exhibición de las famosas “marcas” para tratar de postular una supuesta indestructibilidad de su persona. Se las habían dejado las torturas, entre ellas había un par de quemaduras importantes en el pecho, y unas cicatrices en la espalda, producto de latigazos. Cada vez que Gutiérrez comenzaba la exposición de sus marcas, los ojos se le nublaban con una mezcla de orgullo y dolor de herida nunca cicatrizada. Terminó de mostrar sus horrendos souvenires y se quedó con la mirada fija en la fría pared de cemento, como mirando a través de una ventana inexistente, luego de unos minutos, y tras otro intento de suspiro, volvió a caminar en círculos. Ernesto respiró profundamente y volvió a reclinar su cabeza mientras exhalaba humo. Su rostro se volvió sombrío, grave. Cuando se entristecía, los ojos se le achicaban, los párpados parecían incontenibles cortinas de acero que clausuraban todo contacto con el exterior, y el labio inferior se le fruncía temblorosamente. Se pasó las manos de forma agitada por el pelo, como quien quiere deshacerse de un pensamiento. Pero lo único que logró fue dejar su cabeza llena de pelos grises alborotados y su pena intacta. Volvió a mirar a Gutiérrez, observó sus sienes con tupido cabello, su cabeza calva, su barba frondosa. No pudo evitar recordar la imagen de Kropotkin en el retrato que el mismo Gutiérrez le había enseñado tantas veces. Sí, su compañero era una especie de Kropotkin, pero rústico, ajeno a los modales nobles del original. Un Kropotkin salvaje y, sobre todo, un Kropotkin derrotado, esa fue la definición que Ernesto encontró apropiada.

–¿Y, me vas a dar una pitada o no? –preguntó ansiosamente Gutiérrez.
–¿Con ese asma no le hace mal, digo yo? No se cuida nada usted, eh.

Gutiérrez abandonó su caminata y lo miró fijamente con ojos que parecieron de pronto milenarios, cansados de haberlo visto todo. Tosió fuertemente y todo el cuerpo se le sacudió. Las manos encallecidas y sudorosas le temblaban por debajo de las mangas del uniforme gris. Se asomaban tímidamente, desde el puño de la camisa que llevaba abajo del uniforme, unos gemelos de otras épocas, rojos y negros. Un finísimo pero fuerte haz de luz entro como un polizón e iluminó, con la precisión de un reflector, la boca de Gutiérrez. Ernesto la miró detenidamente. La boca de la cual, en algún momento pretérito, cuando era aun firme e implacable, habían surgido discursos que no se sabían entonces meros imposibles. Ernesto miró esa boca ahora resquebrajada, rodeada de arrugas, el labio inferior reseco y agrietado frunciéndose temblorosamente. Esa boca ahora iluminada en medio de la penumbra de una habitación bañada por una luz mortecina. Esa boca que no se diferenciaba demasiado de la suya. Ernesto sintió que tenía algunas palabras atragantadas que exigían ser articuladas, pero no atinó a decir nada, ya era la hora de partir.
Caminaron por unos minutos por una serie de pasillos, los cuales eran cruzados por otros pasillos idénticos que a su vez eran interceptados también por otros iguales. Una verdadera cuadrícula arquitectónica hecha de repeticiones, de puertas marrones a veces, en pocos casos, identificadas con números; en otros, los números ya no estaban y sólo habían dejado alguna tenue marca en la pared que indicaba que en algún momento habían existido. Esta ausencia de números le daba un carácter aun más anónimo a la ya de por sí fría estructura por la que se movían. Finalmente subieron por unas escaleras interminables. Gutiérrez se agarraba de la gastada y áspera baranda casi con asco. Los escalones tenían los bordes ya redondeados por el tiempo, había que subir con cuidado para no resbalarse. Al rato llegaron a la planta baja.
Mientras salían por la gigantesca entrada, el policía de la guardia fija, un hombre de rostro perpetuamente sudoroso con bigotes tupidos, los saludó. Ernesto movió la cabeza sin decir palabra en modo de retribución de saludo, Gutiérrez salió inmutable, con la mirada fija al piso, y ambos se alejaron del ministerio.

Afuera también reinaba el gris: se había nublado. Caminaron unas cuantas cuadras hasta la avenida. El viento frío soplaba muy fuerte entre los edificios también grises. Llegaron hasta una esquina. Ernesto dibujaba con el dedo el mapa de Italia dentro del bolsillo de su campera.
–Yo me tomo el colectivo en la otra cuadra –dijo casi suspirando, con un nudo en la garganta. Gutiérrez asintió en silencio.

Antes de despedirse, Ernesto se acercó a su compañero.-Tome, pero no los fume todos hoy, eh.

FIN

domingo, 4 de diciembre de 2011

ENIGMÁTICO ENIGMA


(para ver en grande la imagen, abranla en otra ventana, o en otra pestaña)



Nadie en nuestro staff pudo resolver el misterio que atormenta a nuestro director desde hace años: ¿dónde está la gracia en este chiste de Quino? ¿Qué es lo que en teoría debería causarnos gracia? Todos aquí admiramos mucho al señor Lavado, a sus geniales chistes gráficos y a su emblemática Mafalda. En resúmen, pensamos que Quino es un genio del mundo de la historieta; pero este chiste escapa nuestra capacidad de entendimiento. ¿Algún lector podrá ayudarnos? Por favor se lo pedimos: saquenle al pobre Rne esa carga que lleva hace tantos años, aunque sea esa.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

4º ANIVERSARIO

NADA cumplió 4 años. No estamos a favor de la actitud que consiste en pedir regalos específicos para el propio cumpleaños, salvo cuando se trate de los cuartos aniversarios, claro está. Como siempre promovemos el pluralismo, les sugerimos regalos varios, así eligen según su presupuesto (estamos en los primeros días del mes, no tienen excusas, de todos modos). A continuación, pues, la lista sugerida de 10 regalos para NADA con sus links incluidos (los regalos no están en ningún orden en particular):
1- http://www.amazon.com/Polly-Her-Pals-Complete-1913-1927/dp/1600107117/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1320862350&sr=8-1

2-http://www.amazon.co.uk/Bernie-Wrightsons-Frankenstein-Wrightson/dp/1595822003/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1320862522&sr=8-1

3-http://www.amazon.com/grateful-dead-fillmore-complete-recordings/dp/B000MK2W40/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1320862673&sr=8-1

4-http://www.amazon.com/Playmobil-Ghost-Pirate-Ship-Set/dp/B001NIO5XQ/ref=sr_1_4?s=toys-and-games&ie=UTF8&qid=1320862744&sr=1-4

5-http://www.amazon.co.uk/Alfred-Hitchcock-Masterpiece-Collection-Region/dp/B000A1INJE/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1320862823&sr=8-1

6-http://www.amazon.co.uk/World-At-War-Ultimate-Restored/dp/B003IN7YQE/ref=sr_1_1?s=dvd&ie=UTF8&qid=1320862854&sr=1-1

7-http://www.amazon.co.uk/Kelloggs-Froot-Loops-481g/dp/B001AMN3T2/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1320862924&sr=8-1

8-http://www.amazon.co.uk/Red-Book-Liber-Novus/dp/0393065677/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1320862973&sr=8-1

9-http://www.amazon.co.uk/Popeye-Vol-5-C-Segar/dp/1606994042/ref=sr_1_2?s=books&ie=UTF8&qid=1320863056&sr=1-2

10-http://www.amazon.co.uk/Brand-Shankar-style-PID45-TablaSitar-com/dp/B003Z0LCEA/ref=sr_1_2?s=musical-instruments&ie=UTF8&qid=1320863193&sr=1-2

Esperamos con ansias junto al buzón. ¡Gracias por adelantado!

viernes, 4 de noviembre de 2011

"APRENDER"

Es lógico, todos los mandatarios del mundo la admiran, desean emularla, dirían los obsecuentes de siempre. Pero cavemos un poquito más profundamente, un par de milímetros siquiera, aunque sea con una cuchara de postre.
¿Obama no habrá halagado a Cristinita así como un padre -tras haberse dejado ganar en una partida de ajedrez- halaga a su hijo menor por su destreza intelectual, aun sabiendo que puede aplastarlo cuando se le plazca, ya que la señorita Fernández preside un país del traste del mundo, cuya trascendencia política internacional es nula? ¿O habrá dicho eso porque realmente considera que todo buen mandatario debe aprender a multiplicar su patrimonio con total impunidad como hace Cris? ¿O estará Obama enamorado de la sintética sonrisa de CFK, hecho que lo cual lo lleva a emitir halagos desmesurados sin siquiera tomar conciencia de lo que está diciendo?
Para concluir, no parece que ni Obama, ni Sarkozy, ni Merkel deban aprender demasiado de ella: ya son flor de malparidos, todos ellos. Los que deben aprender son otros, para dejar esa pasividad doméstica y pasar a usar sus mentes, a elevar su alma más no sea un ratito por día, para empezar. La que debe aprender, y no justamente de personajes como la presidente y sus colegas, es la sociedad.


POST DATA:

En esa misma reunión de mafiosos, la señora hizo la declaración que está reproducida aquí en el titular del pasquín oficialista Página 12. Desde aquí le decimos que se informe acerca de lo que es la anarquía, porque no se trata justamente de descontrol. Todo lo contrario, se trata de una organización comunitaria. En todo caso, las banderas del descontrol las llevan adelante el Estado, y con nuestra plata, además. La señora de Kirchner puede enriquecerse de la manera obscena en la que lo hace gracias a eso que ella malinterpreta como "anarco capitalismo financiero".

martes, 1 de noviembre de 2011

DIBUJITOS DE LOS MAS PEQUEÑITOS

Es de dominio público el hecho de que Nada es el espacio favorito de miles y miles y miles y miles y miles y miles y miles y miles y miles y decenas y miles de niños en todo el universo conocido y en el que queda por conocer. Por eso ellos nos mandan de cuatro a seis dibujitos por año para que los publiquemos y ellos puedan así presumir ante sus compañeritos del colegio, de natación, de ajedrez, de gimnasia rítmica, de inglés, de cabaret, de origami o de pastelería. ¡Presuman, pues, futuros no líderes del mundo!

Adrianita tiene 6 años, practica tiro y le gustan las galletitas de alcaucil. Eso nos dice su mamá en la carta, pero hemos logrado averiguar la verdad: tiene 8 años, está todo el día mirando la televisión mientras come dátiles, y se llama Adolfa. No obstante, nos envió este hermoso dibujo de Homero, el personaje de los Simpsons. Està hecho con òleo y pasteles, sobre cartón de grosor intermedio. ¡Un abrazo, Adrianita!








"Mi tía cuando se enoja", se llama este hermoso dibujito hecho con tinta y acuarela. Su autor es Nahuel, tiene 2 años, no vive en un lugar fijo porque su tía (quien lo cría) vive con él en una casa rodante de aquí para allá, y le gusta mucho el Merthiolate. Nos cuenta en su extensa carta (23 carillas) acerca de su fanatismo por Newell's, de sus ganas de empezar las clases de banjo, de maltratos, de su colección de latas de tomate sin abrir y de un montón de (intuimos) otras cosas (llegamos a la carilla 13 recién). ¡Saluditos, Nahuelito!



Los hermanitos mellizos Rodezzi pintaron este hermoso dibujito con esmalte sintético. Nos cuenta su madre en una cartita (ellos son muy chiquitos para escribir, ya que ni nacieron aún) que se trata de un retrato del comisario Galván. ¡Un par de saludos marchen, pues, para los mellicitos Rodezzi!







Ludmila, que tiene siete añitos, nos hace llegar por envío postal certificado este ensayo previo de un cuadro que planea comenzar muy pronto. Está realizado en tinta china con plumín. En su carta nos comenta que somos una manga de pobres diablos, desde el primero al último. En el anteúltimo párrafo se diculpa por lo dicho, pero en la post-data lo ratifica. ¡Ay, locos niñitos!



El último dibujito es de Santiaguito. Vive en Capital Federal e hizo un retrato de su profesor de matemática, aunque no sabe bien si es de su profesor o de su papá, porque parece que ambos le producen el mismo pánico "con su carácter salvajemente violento, sádico y autoritario". ¡Mucha suerte, Santiaguito!

lunes, 31 de octubre de 2011

POSTAL ELECTORAL

Febo asoma, y todos chochos van a votar respirando profundamente como si la libertad flotara en el aire. Si hoy prestan atención, van a escuchar como las palabras “sufragio”, “ciudadanía”, “derecho” y “obligación” se repiten una y otra vez. Ah, y también el verbo “emitir”, infaltable. Yo no entiendo ni comparto todo ese folklore electoral. Debe ser porque no voy a votar, seguramente, pero me voy a ahorrar en esta oportunidad las razones por las que no lo hago para no aburrir con mis principios anarquistas. La caballerosidad me lleva, sin embargo, a hacer cola frente a una de las sagradas mesas para acompañar a mi novia. Ella sí cumple con este derecho obligatorio de la ciudadanía y emite su sufragio. La acompaño en un gesto de amor, así que no me hago reproches éticos ni me siento un incoherente.

Hay otro folklore que reluce hoy: el de lo público, lo estatal. O desluce, mejor dicho. Mientras estamos parados en la fila, ensayo una diatriba en contra de la burocracia en plena municipalidad ante la paciente y comprensiva mirada de mi novia. Imagino la plata de los impuestos diluyéndose vaya a saber dónde. Imagino a obesos empleados mascando medialunas mientras entregan con displicencia formularios inútiles. Celulosa malgastada, árboles muertos para que la gente pueda llenar un papelito que los habilite a, sin ir más lejos, quitar otro árbol, porque levantan las veredas, vieron qué dañinas y degeneradas pueden ser las raíces. La señora que está detrás de nosotros trata de impresionarnos contándonos la historia de una raíz que llegó a infiltrarse en el living de una casa. Mientras, la fila avanza lentamente. Un tipo que lleva largo rato en el cuarto oscuro sale y reclama un faltante de boletas. Parece que le llevó su tiempo darse cuenta, y eso que con la patraña de las elecciones primarias, ahora había menos cantidad de partidos para elegir. Un típico cuadro estatal se comienza a esbozar cuando entra una señora en silla de ruedas. El ascensor de la santísima municipalidad no anda, lo cual explica porque que su puerta está bloqueada con una maceta. La urna tendrá que ser descendida en ceremoniosa procesión. La pobre mujer se queja, y en la fila se dejan oír murmullos de obligada indignación.

Las siguientes pinceladas costumbristas las da un hombre mayor, que por la edad seguramente iba a votar conducido exclusivamente por firmes convicciones civiles. Ahora el problema no es subir, sino bajar: llegar al cuarto oscuro exige bajar escaleras y el pobre hombre sufre de problemas físicos que lo impiden. La autoridad de la mesa, con la vetusta pero bien conservada libreta de enrolamiento del hombre en la mano, nos propone que el señor, que ya traía la boleta lista de su casa, prepare el sobre para votar mientras nosotros le damos la espalda. Las autoridades de mesa rodean al hombre para que nada se vea, y el señor emite su sufragio semi-secreto y voluntario mientras algunos lo miran con la admiración que producen en cierta gente los jubilados que votan.
Le toca votar a mi novia, que, más joven que yo, me lleva unos cuantos sellos de ventaja. La presidente de mesa llama al siguiente, la señora que está detrás me pregunta si es mi turno, a lo que yo le contesto que no lo es, por suerte, así que es el turno de ella. Con paso decidido de buena ciudadana, se acerca hasta la mesa y entrega su documento. Su nombre es dicho en voz alta y todas las autoridades la buscan en el listado. Se empiezan a mirar entre ellos confundidos. La gloriosa escena final tiene lugar: la presidente le comunica a la señora que alguien ya había votado en su lugar, con el mismo número de documento, mismo nombre, misma dirección, misma identidad, bah. La mujer, perpleja, asegura ser la única con ese documento. Le recomiendan ir a la comisaría a realizar una denuncia por usurpación de identidad. La señora se retira confundida, sin voz ni voto. Mi novia sale del cuarto oscuro y emite lo que corresponde emitir.


Evito todo contacto con los medios de comunicación durante el resto del día, pero no puedo dejar de pensar en qué siente esa señora el resto del día sabiendo que su doppelgänger electoral le ha ganado de mano. Tal vez se conforma con la esperanza de que haya elegido lo mismo que hubiera elegido ella.

jueves, 27 de octubre de 2011

shhh, disimule...

Lea con disimulo, no ponga cara de asombro. Eso, así, como si nada especial ocurriera. Húrguese la nariz; nadie se hurga la nariz cuando lee algo importante. Vamos a tener una reunión de espías pronto. ¡Eh, tranquilo, vuelva a sentarse! Ya vamos a avisarle día, hora y lugar, no se preocupe. Mientras, siga disimulando, tome: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEihmp1NIGStl-liSifovHxQpyJ-GURBuNonzLDtmsm7580ZxMnKXvdjn5w39BIDc8kYmpdDhPVgwIMv9h2C_WybmlLeQ-iXhD3WnDDu_b4BU7gYgDUwGFKWckB4nMkUXhxi91OItes0V3zp/s1600/topolin+viejo.jpg. Ahora ponga cara de nostálgico burgués y finja que está mirando un mail con fotos de envases de golosinas viejas. Como le estábamos diciendo,va a tener lugar una reunión de suma importancia para la comunidad de ESPÍAS, así que vaya preparándose. Elabore coartadas creíbles, tómese días de vacaciones, y no actúe de forma sospechosa, porque si no estamos fritos. Mire, mire: http://hilobrow.com/wp-content/uploads/2011/07/wolverton.jpg. Bueno, ¿por qué todo tiene que ser fotos de mujeres atractivas? ¿Es la única forma de disimular que usted tiene? Ahora está esperando un link que lo lleve a ver una mujer de curvas sugerentes, lo conozco. Para mí que más que espionaje, usted quiere otra cosa, eh. Bueno, está bien, todo sea por disimular: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjwMFQpUwzl4tMiiEK67_0e79pdl15IYFehSixQjTpA3-iiNyCi60YifK-yW_vjVaaemCmmuQrEYDLTmzBX9j4rqb0vzCweNUyoycOtV8tB7-QK_jAaB5Lgvy17UFloe8sGP6tgCzwBtKvg/s320/Maria_Rosa_Fugazot.jpg ¿Ahora no le gustó, ahora se queja? Escuche, lea con atención: se van a decidir cosas muy importantes en la reunión, pero no sólo muy importantes sino MUY IMPORTANTES. Así que es vital que esté alerta, porque yo no arriesgo mi vida por este medio para que el señorito se la pase esperando una foto de una mujer voluptuosa para disimular que es un hombre común y muy corriente. Si no le interesa esto del espionaje, dejelo, nadie lo obliga, después de todo, caramba. https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhdCeSuT_wJFUQ5EwWpqkytK1v2PCVr3A1Ppm3K32AGsyvisR5FTfDlCwG5ZMYJ7x3DfUUOkFoYMI2D6hSCS0kC3oB_S94dGHs5lWiIgLUL27uZvu1O9iRbQCJAQdaqOt0XlAxvQUCY8lQC/s1600/espia+ruso+2.jpeg ¡NOOOOOOOOO! ¡Pero cómo pudo abrir esa imagen! Ahora va a generar sospechas en serio. Dele, ponga en riesgo la vida de todos, eh, no se haga problema. https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi2ix5KmxIRsoRWY6y14RotmzjnD_D_hoWI55ZYPnGtPUhcvgPfiXXlImNJQCj9vQK4TVZnlBlBYLxF2Y3npnsG4tOW-tKfSQtWRBhCgyNvAuMZjz1a4kRbUyY_VyFfkxscxTPuw00HDE6k/s1600/masoneria+altar.gif ¡No, no somos masones, pero tenemos que disimular después de la macana que se acaba de mandar! Bueno, escúcheme, terminemos con esto. Ya le vamos a informar bien, mientras, disimule con el estilo habitual: http://home.myfairpoint.net/cokerja/images/kelly_grace_389x480.jpg (a los espías nos gustan las chicas delicadas)

Y recuerde: shhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh

E U G E N I O B I T Á C O R A